
Oskar Arngården, de 38 años es un pastor luterano que mezcla la religión y en ejercicio físico para atraer a mas creyentes.
Este religioso, casado y padre de dos hijos, es el capellán de un hospital en Uppsala, al norte de Estocolmo, capital de Suecia. Pero tiene una segunda vida en las redes sociales donde se entrega en cuerpo y alma a sus cursos de fitness en Instagram, donde se llama crossfitpriest.
“En la Biblia, podemos leer que el cuerpo es un templo. Creo que esto nos obliga a hacernos esta pregunta: ¿cómo ocuparnos de este templo?”, explica el pastor a la AFP, mientras muestra con su teléfono sus videos.
En las rutinas que publica en su cuenta crossfipriest, se le ve alzando gran cantidad de peso y realizando rutinas de alto rendimiento.
“Debemos encontrar la manera para que la Iglesia llegue a la gente. ¿Y dónde está la gente? Está en las redes sociales”, afirma.
Pese a su pasado protestante, Suecia es uno de los países europeos con menos creyentes.
“Hay algo de espiritual en las redes sociales. Allí podemos interactuar con todo el mundo, obtener informaciones y tener una comprensión del mundo”, sostiene el pastor a la AFP.
“Dios forma parte de todos los aspectos de mi vida. Cuando hago pesas, en cierta forma es una oración divina. La fe siempre me acompaña, haga lo que haga. No puedo separarla del resto de mi vida”, afirma el pastor.





