
Una nueva prohibición por parte del grupo extremista de los talibanes a las mujeres afganas, ha ocasionado que diferentes organizaciones no gubernamentales quieran dejar de operar en el país.
La decisión se toma luego de que el gobierno talibán prohibiera que mujeres trabajen o sean contratadas en ONG nacionales o internacionales, alegando que alguna de ellas no cumplían con el código islámico. Esta medida se suma a la también prohibición que las mujeres asistan a clases de religión en las mezquitas de la capital de Kabul y la restricción de que las mujeres asistan a las universidades del país.
“Mientras nos dan más aclaraciones sobre este anuncio, suspendemos nuestros programas y exigimos que hombres y mujeres puedan continua en igualdad de condiciones con nuestra ayuda para salvar vidas en Afganistán”, afirmaron en un comunicado Save the Children, el Consejo Noruego para los Refugiados y Care Internacional.
“Si las autoridades talibanas no están en condiciones de revocar esta decisión y de encontrar una solución a este problema, será muy difícil continuar y proporcionar ayuda humanitaria de manera independiente y justa, porque la participación de las mujeres es muy importante”, manifestó a la AFP el coordinador humanitario de la ONU para Afganistán, Ramiz Alakbarov.
No hubo más detalles disponibles de momento, en medio de preocupaciones de que la orden más reciente de los talibanes pueda ser un trampolín hacia una prohibición general de que las mujeres afganas abandonen sus hogares.





