
“No renuncies nunca a tus sueños, aunque estés lejos de tu país”La historia de Camilo Plazas es la de miles de inmigrantes que tuvieron que empezar de cero lejos de casa, pero también la prueba de que la fe, la familia y la perseverancia pueden sostener cualquier sueño.Durante años ejerció el periodismo en Colombia en medios como Citytv, Canal Capital, El Espectador, Todelar y La Mega, hasta que la vida lo llevó a emigrar a Estados Unidos.
Allí entendió que comenzar de nuevo no era fácil: limpiar baños, trabajar en construcción bajo altas temperaturas, arreglar techos y ser mesero fueron algunos de los trabajos que tuvo que hacer para salir adelante.Fueron años duros, de puertas cerradas, dificultades económicas y momentos de depresión. Pero nunca dejó de luchar. En las noches seguía escribiendo artículos y columnas, buscando oportunidades en los medios y soñando con volver al periodismo.Su mayor fortaleza siempre fue Dios y su familia: el apoyo incondicional de su esposa Poliana, sus hijas Paula y Mariana, su yerno David y las oraciones de sus padres, Sonia y Armando, fueron el impulso para no rendirse.
Con esfuerzo, humildad y perseverancia, poco a poco volvió a abrirse camino en los medios de comunicación en Miami. Hoy trabaja en AT Noticias y colabora como corresponsal para diferentes medios colombianos y otro medio de USA desde Florida. Además, ha recibido varios reconocimientos por sus más de 30 años de trayectoria periodística y se prepara para cubrir el Mundial de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá.
La historia de Camilo Plazas deja un mensaje claro para todos los inmigrantes y soñadores: no importa qué tan difícil sea el camino, nunca hay que renunciar a los sueños. Con fe, honestidad, trabajo y amor por la familia, todo llega en el tiempo de Dios… Y Dios nunca te falla.





