El crudo pesado de Venezuela: ¿el verdadero cambio de juego del mercado energético global?

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#Opinión | Venezuela concentra 303 billones de barriles de petróleo, la mayor reserva probada del planeta, superando en cerca de un 20 % a Arabia Saudita. Esta cifra, por sí sola, debería convertir al país en un actor central del tablero energético global. Sin embargo, existe un detalle crucial que suele pasarse por alto: la mayor parte de ese petróleo es crudo pesado y extrapesado, un recurso estratégico tan valioso como complejo.Este no es un petróleo convencional. Su extracción y refinación exigen tecnología avanzada, grandes inversiones y refinerías especializadas, capacidades que no todos los países poseen. Precisamente ahí radica su importancia geopolítica.

¿Por qué el crudo pesado es clave para el mundo?

• Requiere procesos técnicos de alta complejidad para su extracción y transformación.

• Solo un número limitado de refinerías en el mundo puede procesarlo eficientemente.

• Es fundamental para abastecer economías altamente industrializadas y con gran consumo energético.

Estados Unidos: el socio que sí tiene las refinerías.Estados como Texas y Luisiana albergan seis de las refinerías de crudo pesado más grandes del mundo. Esto revela una realidad contundente: Estados Unidos necesita crudo pesado para sostener su demanda energética, especialmente para la producción de combustibles, asfalto y derivados industriales.No obstante, Venezuela hoy no puede explotar plenamente ese recurso por sí sola. Las sanciones internacionales, sumadas a décadas de deterioro institucional, fuga de talento e infraestructura petrolera colapsada, han limitado severamente su capacidad operativa.

El desplome de la producción venezolana. Las cifras reflejan con claridad el retroceso:

• Año 2000: 3,3 millones de barriles diarios. • Año 2020: apenas 900 mil barriles diarios.

Mientras tanto, la dependencia estadounidense del crudo pesado ha aumentado de forma sostenida. En 1980, EE. UU. importaba cerca del 15 % de este tipo de crudo; hoy esa cifra ronda el 70 %.Canadá ocupa el lugar de Venezuela.

Actualmente, Canadá es el principal proveedor de crudo pesado para Estados Unidos, pasando de representar el 15 % al 60 % de sus importaciones. Esta realidad plantea una pregunta incómoda pero necesaria:

¿Por qué Venezuela, con las mayores reservas del mundo, quedó fuera del juego?

Conclusión:El crudo pesado venezolano no es solo una reserva energética, es una pieza estratégica capaz de redefinir el equilibrio del mercado global. Un eventual acercamiento pragmático entre Venezuela y Estados Unidos, basado en cooperación técnica, reglas claras y sostenibilidad, podría beneficiar a ambas economías y estabilizar parte del mercado energético internacional.El recurso está ahí.La tecnología existe.La pregunta ya no es si puede hacerse, sino cuándo se tomarán las decisiones correctas para hacerlo de forma responsable y estratégica.

Por: Carlos Espinosa Osorio Administrador de Empresas | Abogado | Mercadeo Estratégico | MBA

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