
La crisis es prácticamente insostenible y las condiciones de los detenidos son lamentables.
En celdas donde no hay camas, se duerme en el piso o en improvisadas hamacas y donde, a pesar del encierro, se vive casi a la intemperie.
El hacinamiento se repite en todos los centros de detención temporal en Cartagena. La estación de policía Los Caracoles con capacidad para 40 detenidos tiene 119. El cuartelillo de Olaya, para 50 detenidos, está la doble de su capacidad. La estación 20 de Julio, recién readecuada, tiene capacidad para 300 cupos que ya fueron ocupados.
De acuerdo a las estadísticas, en Cartagena solamente se capturan más de 12 personas diarias, por diferentes delitos y la Policía no puede de ninguna manera parar lo que están haciendo, la Policía no puede suspender su deber misional que es la vigilancia, no puede desatender sus compromisos institucionales por atender una obligación que es del ministerio de justicia”, dijo el abogado Hollman Ibáñez.
El hacinamiento en los centros de detención temporal en Cartagena no es solo cuestión de espacio, la situación es tan grave que no sólo no hay cómo acomodarse para dormir, tampoco hay baños suficientes y las condiciones de salud de varios detenidos, resultan preocupantes.
Al no ser personas condenadas por la justicia, la responsabilidad por ley recae en la administración distrital. En este caso, en la Secretaría del Interior de Cartagena, desde donde dicen, hacen todo lo posible.
La misma situación se presenta en las diferentes capitales del país, donde las estaciones policíales albergan el doble y el triple de lo permitido.





