
#Internacional | Irán vive un cambio histórico en su liderazgo. Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido líder supremo Alí Jamenei, asumió el control del país luego de ser designado como nueva máxima autoridad política y religiosa por la Asamblea de Expertos, el órgano encargado de elegir al líder de la República Islámica.
La decisión se produjo pocos días después de la muerte de su padre y en medio de un contexto de fuertes tensiones regionales. Mojtaba, de 56 años, ya era considerado desde hace años una figura influyente dentro del poder religioso y político iraní, con estrechos vínculos con sectores clave del régimen.
El nuevo líder llega al poder en un momento complejo para Irán, marcado por presiones internacionales, conflictos en la región y desafíos económicos internos. Tras su nombramiento, diferentes sectores del aparato militar y político manifestaron su respaldo al nuevo liderazgo.
Su ascenso también ha despertado debate dentro y fuera del país, ya que representa un hecho inusual en la República Islámica: la sucesión directa de poder de padre a hijo, algo que para muchos analistas recuerda más a una dinastía política que al sistema revolucionario instaurado en 1979.





