
El avance permite estudiar cómo se forma la sangre en las primeras etapas del desarrollo humano y abre nuevas posibilidades para tratar trastornos como la leucemia.
Investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) desarrollaron por primera vez en laboratorio estructuras similares a embriones humanos capaces de producir células madre sanguíneas, en un hallazgo que podría transformar la investigación biomédica y los tratamientos de enfermedades hematológicas.
El estudio, publicado en la revista Cell Reports, describe cómo los científicos utilizaron células madre humanas para crear modelos embrionarios a los que denominaron “hematoides”, los cuales replican algunos procesos del desarrollo humano temprano, incluyendo la formación natural de sangre.
Según los investigadores, los hematoides se autoorganizan y comienzan a generar células sanguíneas alrededor de las dos semanas de cultivo, imitando lo que ocurre durante la embriogénesis. Aunque no son embriones humanos reales, presentan características biológicas que los hacen útiles para estudiar el desarrollo fetal.
“Nuestro nuevo modelo imita el desarrollo de la sangre fetal humana en el laboratorio. Esto arroja luz sobre cómo se forman naturalmente las células sanguíneas durante la embriogénesis humana y ofrece posibles avances médicos para probar medicamentos, estudiar el sistema inmunológico y modelar trastornos como la leucemia”, explicó Jitesh Neupane, investigador principal del proyecto en la Universidad de Cambridge.
Las células madre hematopoyéticas, generadas por estos modelos, pueden transformarse en diferentes tipos de células sanguíneas, incluyendo glóbulos rojos que transportan oxígeno y glóbulos blancos esenciales para la defensa del organismo.
Los expertos sostienen que los hematoides podrían ser clave para comprender enfermedades sanguíneas congénitas y crear células madre compatibles para trasplantes, lo que a futuro abriría la puerta a terapias personalizadas.
Además, los científicos destacaron que este tipo de estructuras pueden derivarse de cualquier célula del cuerpo, lo que refuerza su potencial para la medicina regenerativa y la investigación sobre la formación temprana de la sangre.
Aunque existen otros métodos para generar células madre sanguíneas en laboratorio, el proceso desarrollado por Cambridge reproduce de forma más fiel el desarrollo natural, marcando un paso significativo hacia la comprensión del origen y funcionamiento del sistema hematológico humano.





