
El año pasado, la Secretaría de Educación de Cali reportó 482 casos de violencia escolar en 95 colegios oficiales, 70 de ellos fueron riñas de consideración.
De acuerdo con los expertos, el origen de la violencia escolar está en el vacío emocional que se abre paso desde el hogar. En varios casos, los estudiantes agresores viven situaciones familiares difíciles, no cuentan con una figura paterna y son sus abuelas las que responden por ellos.
Por otro lado, el acceso libre a la información en redes sociales, puede ser el detonante para las transformaciones en la conducta de los estudiantes.
Los directivos de las instituciones aseguran que, en ocasiones, los victimarios pertenecen a pandillas en sus barrios. Aunque son capturados por las autoridades, recuperan la libertad después de pedir disculpas sin ninguna consecuencia.





