
El Banco de la República podría volver a subir su tasa de interés por primera vez en más de dos años, ante el riesgo de un repunte inflacionario impulsado por el aumento del gasto público y el deterioro fiscal del país, advirtió el codirector Mauricio Villamizar en entrevista con Bloomberg durante las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington.
Villamizar explicó que el Emisor evalúa un escenario más restrictivo de política monetaria si se concretan nuevos riesgos sobre los precios, entre ellos un incremento excesivo del salario mínimo para 2026, la debilidad del peso colombiano, el alza en los precios del gas natural y un mayor deterioro de las cuentas fiscales.
“Subir tasas está sobre la mesa, aunque aún no es el escenario base. Todo dependerá de que nuevos riesgos se materialicen”, precisó el codirector del Banco Central.
El funcionario alertó que el déficit fiscal podría llegar al 8% del PIB en 2025, por encima del 7,1% proyectado por el Gobierno, y afirmó que esta situación está dificultando la labor del Banco en un contexto de inflación persistente.
“Estamos en modo pandemia sin pandemia, y eso es realmente preocupante. A veces la política monetaria tiene que sobrecompensar”, señaló Villamizar.
En su más reciente reunión, el Banco mantuvo su tasa de referencia en 9,25%, argumentando que la inflación (5,18% anual en septiembre) sigue lejos de la meta del 3%. No obstante, Villamizar condicionó cualquier recorte futuro a que el Gobierno corrija las expectativas de inflación y reduzca el déficit fiscal.
El codirector fue enfático al advertir que el deterioro del gasto público se ha convertido en una de las principales amenazas para la estabilidad de precios:
“El deterioro continuo y acelerado del gasto lo paga la gente con inflación. Cuando la política fiscal va en contravía, la política monetaria tiene que actuar de forma más agresiva”, expresó.
También respondió a las críticas del Gobierno, que ha acusado al Banco de frenar la economía al mantener las tasas altas:
“La inflación es uno de los impuestos más regresivos. Golpea más a los hogares pobres, porque destinan la mayor parte de sus ingresos a alimentos y transporte. Si no estabilizamos los precios, creceremos menos. Esa es la verdadera amenaza para la economía”, dijo.
Según la Encuesta de Expectativas del Banco de la República, el mercado prevé que la tasa de intervención se mantenga en 9,25% durante el resto de 2025, aunque algunos analistas no descartan un ajuste al alza si la inflación continúa subiendo. Para octubre, las proyecciones indican que el IPC podría alcanzar 5,46%, lo que marcaría el cuarto incremento mensual consecutivo.
➡️ El mensaje del Banco de la República es claro: el gasto desbordado y la falta de disciplina fiscal podrían obligar a endurecer la política monetaria en un momento en que la economía aún busca estabilidad.





