
El saldo total alcanzó $1.138,4 billones, la cifra más alta desde 2001, según datos del Ministerio de Hacienda.
La deuda pública del Gobierno colombiano alcanzó un nuevo máximo histórico en septiembre de 2025, al ubicarse en $1.138,4 billones, de acuerdo con cifras oficiales del Ministerio de Hacienda y Crédito Público. Esta es la cifra más alta registrada desde el inicio de la serie en 2001.
En comparación con el mismo mes de 2024, la deuda aumentó en $168,6 billones, lo que representa un crecimiento anual del 17,4 %, la mayor variación para septiembre desde 2002. En lo corrido del año, el indicador ha mantenido incrementos de doble dígito, alcanzando su punto más alto en abril, cuando registró una variación del 19,7 % con un saldo de $908,1 billones.
El país superó por primera vez la barrera de los $1.000 billones en noviembre de 2024, y hasta julio de este año la deuda más alta reportada había sido de $1.120 billones.
El economista de la Universidad EAFIT, Diego Montañez-Herrera, advirtió que desde septiembre de 2022, cuando inició el actual gobierno, la deuda ha crecido en $317 billones.
No obstante, el Ministerio de Hacienda ha resaltado que las operaciones de canje de deuda han contribuido a reducir el saldo neto durante 2025. El director de Crédito Público, Javier Cuéllar, aseguró que “la deuda neta sobre el PIB sigue cayendo” y que el indicador se ubicó en 60,2 % en septiembre.
Composición de la deuda pública
Del total de $1.138,4 billones, un 71 % corresponde a deuda interna (unos $808,1 billones), principalmente en TES y depósitos pasivos del Tesoro. El 29 % restante ($330,2 billones) pertenece a deuda externa, compuesta en más de la mitad por bonos.
Según la Oficina de Relación con Inversionistas del Ministerio de Hacienda, más del 70 % de la deuda está denominada en moneda local, mientras que el resto está en dólares (24,5 %) y euros (3,95 %).
El reporte también señala una reducción en la vida media de la deuda, que se ubica actualmente en 10 años, luego de haber alcanzado 10,8 años en febrero. La mayor caída se observa en la deuda interna, con un promedio de 9,97 años, nivel que no se registraba desde agosto de 2024.
Con este nuevo récord, Colombia enfrenta el reto de equilibrar su sostenibilidad fiscal sin frenar la inversión pública ni el crecimiento económico en un contexto de alta volatilidad financiera global.





