Un grupo de ciudadanos residentes del barrio Rebolo en Barranquilla protestaron por segunda vez a las afueras del apartamento del alcalde de Barranquilla Jaime Pumarejo con un cacerolazo porque aseguran que la administración local les va a expropiar sus viviendas.
De acuerdo con la información establecida por este medio de comunicación, las personas buscan llamar la atención desde hace tres años tras las obras de canalización del arroyo Hospital que al parecer se construyó por encima del nivel de las casas, ocasionando inundaciones, daños a la infraestructura y graves afectaciones sanitarias.
Una sentencia había ordenado el levantamiento de las casas de la zona por los constructores y la Alcaldía, sin embargo las familias víctimas de las obras fueron informadas en los últimos días que serán expropiadas vía administrativa.
“Este rebosamiento de agua lo que hace es inundar las viviendas. El distrito había quedado en hacer un levantamiento de las viviendas por esa mala afectación y en este momento hay una sentencia de la Corte, pero eso no se ha subsanado. Se hicieron algunos levantamientos de vivienda, pero eso todavía no está subsanado”, indicó Arlels Arrieta, habitante del sector y líder social.
Por otra parte, este medio pudo conocer que la Alcaldía estaría comprando las viviendas por montos entre los $21 y $50 millones de pesos. Una suma que para ellos es “irrisoria”, pues con eso no pueden comprar una casa nueva.





