
En los últimos cinco años, el nivel de polarización en Iberoamérica ha tenido una tasa de crecimiento aproximado de un 40 % adicionalmente cada año más personas participan de conversaciones polarizantes en redes sociales. Con la llegada de la pandemia, el nivel de involucramiento o engagement de este tipo de conversaciones va en aumento, registrando niveles de 8 % al año en Iberoamérica y hasta 15 % en EE. UU.
Así lo revelo un estudio de la firma consultora en comunicaciones LLYC, llamado The Hidden Drug. Un estudio sobre el poder adictivo de la polarización del debate público, que analiza la conversación de los últimos cinco años en Iberoamérica y Estados Unidos, procesando más de 600 millones de mensajes en redes sociales, recogidos entre el 1 de septiembre de 2017 y el 31 de agosto de 2022.
Mariano Sigman, neurocientífico y autor de El poder de las palabras, sostiene que “las grandes tragedias humanas y las matanzas resultan de momentos de incomprensión, de la exacerbación de este mecanismo mediante el cual un grupo no puede entender las ideas del otro. Ese no comprender hace que lo odie hasta tal extremo que decide que la única forma de resolverlo es matándolos a todos en una guerra. Este puede ser el verdadero riesgo de una droga como la polarización”.





