
El día 24 de octubre de 2014, en horas de la tarde, la Policía recibió información por parte del personal de seguridad de la Universidad Nacional en Bogotá, sobre un presunto delito cometido al interior de la institución. Cuando llegaron al sitio, fueron informados sobre el decomiso de 10 mil pesos y dos bolsas plásticas transparentes que contenían 22 gramos de marihuana, los cuales eran portados por un estudiante de la Universidad, que presuntamente estaba vendiendo al interior de la institución académica.
Debido a estos hechos, el estudiante fue condenado por el Tribunal Superior de Bogotá a más de 10 años de prisión, pero en una reciente decisión, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia tumbó ese fallo judicial. El alto tribunal recogió los argumentos del juzgado de primera instancia que había absuelto al universitario, pues, además de no encontrar verosímil el testimonio del celador que decomisó la marihuana, se indicó que este no estaba facultad de requisarlo.





